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LOS GRUPOS ECOLOGISTAS
ARAGONESES ANTE LA CREACIÓN DEL INAGA
Los
grupos ecologistas aragoneses abajo firmantes manifestamos que:
Una de las tradicionales
reivindicaciones del movimiento ecologista es la existencia de
órganos de gobierno encargados de diseñar y desarrollar políticas y
normativas medioambientales, como es el Ministerio de Medio
Ambiente en el Gobierno central o el correspondiente Departamento
de Medio Ambiente en los gobiernos autonómicos. El objetivo es que
el medio ambiente tenga el mismo rango o peso político que los
demás ministerios o departamentos y que se practique una política
medioambiental de forma trasversal.
Los grupos ecologistas venimos
demandando el control y la gestión pública del medio ambiente como
la mejor garantía para la conservación y el uso racional de los
recursos naturales. Aragón fue una de las últimas Comunidades
Autónomas en contar con un Departamento de Medio Ambiente y se
consiguió tras una fuerte presión social como consecuencia de
varios casos graves de actuaciones contra el medio ambiente como
fueron la grave contaminación de la empresa INQUINOSA de Sabiñánigo
o la afección al medio natural de la Urbanización Cumbres del
Moncayo, entre otros, que puso en evidencia los graves riesgos de
la falta de política ambiental.
Más de 18.000 firmas de aragoneses
y aragonesas promovieron la primera Iniciativa Legislativa Popular
en España, para exigir la creación del Consejo de Protección de la
Naturaleza de Aragón y asentar así una verdadera política
medioambiental basada en la transparencia y la participación
social.
En estos momentos el Consejero de
Medio Ambiente
del Gobierno de Aragón ha propuesto la creación del Instituto
Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA) con el fin de reducir la
acumulación de expedientes pendientes de resolver que existe en su
departamento.
Ante este hecho hacemos las
siguientes consideraciones:
Las competencias en Medio Ambiente
han estado en las últimas legislaturas en manos de un mismo
partido político con lo cual alguna responsabilidad tendrá éste en
el retraso de la gestión y en la acumulación de expedientes. Deben
exigirse responsabilidades políticas por la deficiente gestión que
ha llevado a esta situación al Departamento, situación que
contrasta con la celeridad con la que se tramitaron los expedientes
de EURORESIDUOS en la legislatura pasada y que costó el cese del
Director General de Calidad Ambiental.
Ese presunto volumen de expedientes
no se ha cuantificado comparándolo con el existente en otros
departamentos de la DGA o en otros organismos e, incluso, en otras
consejerías equivalentes en las diferentes comunidades autónomas.
No olvidemos que el aumento de normativa, de tareas y exigencias
tiene ámbito europeo y, por tanto estatal, es decir, que el
supuesto aumento de volumen de trabajo afecta razonablemente a
todas las comunidades autónomas.
Hay que tener en cuenta que en la
tramitación de expedientes intervienen múltiples administraciones
(ayuntamientos, Confederaciones Hidrográficas…) que imponen a los
procedimientos unos plazos inevitables que el INAGA no puede
acortar.
La nueva legislación en materia de
aguas, residuos y espacios naturales ha multiplicado el número de
expedientes pero dicha legislación es consecuencia de la aplicación
de directivas europeas con amplios plazos de entrada en vigor, con
lo cual algo o bastante responsabilidad tendrán los gestores del
medio ambiente aragonés en no adoptar a tiempo las medidas
necesarias, poniendo en evidencia una clara falta de previsión.
El previsto INAGA no es un
instituto para gestionar un tema concreto (agua, residuos...) sino
que supone el vaciado del Departamento de Medio Ambiente, lo que
puede suponer el paso previo a su eliminación.
La creación de un instituto
conllevará una serie de gastos duplicados derivados
indefectiblemente a su nacimiento como:
-
Alquiler, compra y adecuación de
locales donde ubicarse
-
Dotación de equipos, muebles,
ordenadores y vehículos.
-
Diseño de logotipo, impresión de
papel, impresos y sobres con membrete y todo lo referente a
imagen institucional.
-
Campañas divulgativas de
promoción del propio ente.
-
Contratación de asesores.
El INAGA es una fórmula en desuso.
Hace algunos años comunidades como Asturias, Andalucía, Madrid o
País Valenciano crearon agencias de medio ambiente siguiendo el
modelo anglo-sajón de la US-EPA, la agencia norteamericana de
medio ambiente, que en realidad es un ministerio. Hoy en día
aquellas agencias han dejado de existir y se han convertido en
Consejerías o Departamentos de medio ambiente. Ninguna Comunidad
Autónoma tiene institutos genéricos como el que se pretende crear.
El INAGA rebaja el nivel de rigor y
exigencia de los controles de calidad ambientales, así como el
control público de la gestión ambiental.
Las modificaciones introducidas al
silencio administrativo en la tramitación de los expedientes así
como en el responsable de emitir determinadas autorizaciones nos
parece gravísimo y supone una amenaza para el medio ambiente y la
seguridad de las personas. En un anexo fijamos los cambios que
proponemos como imprescindibles.
Es por todo ello por lo que
rechazamos la creación del denominado INAGA, solicitamos la
retirada del Proyecto de Ley y proponemos:
-
La cobertura de
vacantes en la Consejería de Medio Ambiente con el fin de completar
el organigrama de la misma.
-
Introducir mejoras
en la gestión, para evitar burocracia y acumulación de volumen de
papel impreso, racionalizando e informatizando los procedimientos
administrativos y exigiendo a los particulares la entrega de datos
a la administración en soporte informático.
-
La regulación de
un sistema de tasas por servicios prestados que permitiera al
Departamento de Medio Ambiente una fuente de ingresos
suplementaria, lo que permitiría mejorar o incrementar los recursos
humanos y materiales.
-
La puesta en
marcha de Planes de Acción concretando las prioridades y el
calendario de actuación e impulsando medidas transversales en los
departamentos de Economía, Obras Públicas, Industria y Turismo,
etc.
En
Zaragoza a 13 de diciembre de 2003
ANSAR
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