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Presentación
Don't
Shoot me fue editado en enero de 1973 a la vez que Daniel,
su segundo sencillo. Con anterioridad, en el invierno del 72, Crocodrile
Rock con un éxito abrumador había preparado el
terreno.
Si
hubiera que definirlo con un solo adjetivo este no sería otro
que el de "nostálgico", y tal carácter no se
deriva tanto del tiempo transcurrido desde su publicación
cuanto del estilo imperante en el momento en que vio la luz y de la
propia personalidad musical del cantante británico.
La
primera mitad de los setenta fue la época de la "glam
music", una especie de movimiento retro (vuelta a la música
de los 50) y sofisticado que puso fin a la época hippy. A Elton
le iba como anillo al dedo, porque pudo esconder sus carencias
(fundamentalmente su falta de atractivo físico, elemento más
significativo de lo que pueda parecer a primera vista en el ámbito
popero), detrás de una puesta en escena deslumbrante y
convertirse en una especie de muchachito gordezuleo, tierno y
extravagante, con sus gafas lunáticas, su calvicie vergonzante
y prematura y sus plataformas doradas y escalofriantes. Las fotografías
que acompañan Don't Shoot me son una buena
muestra de todo esto.
Por
otro lado y desde un punto de vista estrictamente musical, Don't
Shoot me es un álbum bastante emblemático de la
manera de concebir la música de Elton John. Al músico
británico se le ha echado en cara en muchas ocasiones el que
carezca de un estilo propio. Pero yo creo que allí radica la
gracia; desde esa perspectiva casi todos sus discos pueden ser
considerados una suerte de compendio, de síntesis del pop, pues
en ellos se aglutinan los más diversos estilos (rock, blues,
jazz, godspell, soul, country, baladismo, etc.); todo ello tamizado
por una personalidad musical dotada de una exquisita sensibilidad y
una poderosa inteligencia. Existe sin duda "un estilo Elton",
de una gran pervivencia y mucho más imitado a lo largo de los años
de lo que pueda parecer, un estilo, en la estela Beatle,
fundamentalmente ecléctico y melódico. Así una
voz sin excesivos alardes pero de un tono sumamente agradable y de una
gran ductilidad, capaz de adaptarse con resultados eficaces a casi
todos los estilos, una forma de tocar el piano perfectamente
reconocible y sobre todo un talento como compositor fuera de lo normal
(sus canciones superan ampliamente en acordes a la gran mayoría
de los músicos del ramo), hacen de él una de las figuras
señeras de la historia de la música popular contemporánea.
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