Libro
1. LXII (Dist.)
Cásta nec antiquís cedéns Laevína Sabínis
ét quamvís tetricó / trístior ípsa viró
dúm modo Lucrinó, modo sé permíttit Avérno,
ét dum Baianís / sáepe favétur aquís,
5 íncidit ín flammás: iuvenémque secúta relícto
cóniuge Penelopé / vénit, abít Helené.
Levina es tan casta que no cede el puesto a las antiguas sabinas,
y es incluso más triste que su tétrico esposo.
Mas en cuanto llega al lago Lucrino, en cuanto llega al lago Averno
y en cuanto se baña a menudo en los mares de Bayas
se arroja a las llamas del deseo, y tras de haber perseguido a un joven
-olvidado ya su marido-, la que vino cual Penélope, se marcha hecha una Helena.
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