Pablo Gargallo 0.

Escultor.

cronista

Taller de Pablo Gargallo

(*)

Sobrenombres nº 6

Por Luisa Miñana

Según biliografía reseñada (*)

     Casi no hay recuerdos de la infancia de Pablo Gargallo en Maella, la localidad zaragozana catalanoparlante donde nació el 5 de enero de 1881. Apenas un par de episodios referidos, uno, a un pequeño accidente que sufrió el niño Pablo con un carro que le lesionó un talón y, otro, a un pájaro pintado por él sobre un muro de piedra con tanto arte que llamó mucho la atención del teniente de la Guardia Civil que descubrió la pintura.

     Estos son los que han permanecido, las cosas que se han contado, pero seguro que el escultor conservaba muchos más, puesto que no perdió su vinculación sentimental con su lugar de origen, transmitida tan claramente a su hija que ésta, tantos años después de la muerte del padre, quiso allá por 1981 llevar a Zaragoza la exposición que conmemoraba el centenario de su nacimiento. Ese vínculo se afianzó con la restauración y refundación como Museo Pablo Gargallo del Palacio Argillo en la capital aragonesa (1985), y también con la restauración y conversión en museo, igualmente, de la Casa Natal del escultor en Maella (1991). Ambas instituciones se mantienen vivas y proyectando en la sociedad la figura y la talla artística de Pablo Gargallo, e incrementan paulatinamente los fondos que albergan de la obra del artista. Ejemplo de esto último es, sin ir más lejos, la incorporación, en 2005, a los fondos de la Casa Natal en Maella, del boceto "El muchacho en la playa", realizado en 1934.

     De origen campesino y modesto, la familia de Gargallo emigra pronto, hacia 1888, desde Maella a Barcelona donde su padre llegó a ser el jefe del cuartelillo de bomberos del Teatro del Liceo.

     Los primeros pasos del muchacho Pablo Gargallo en el mundo del trabajo fueron como esporádico aprendiz de alfarero ya en 1895. Con gran habilidad para el dibujo, enseguida pasa al taller del escultor Eusebi Arnau en calidad de aprendiz sin sueldo y en el que permanece algunos años, participando cada vez más en los encargos. Este aprendizaje con Arnau tendrá características típicamente tradicionales y decimonónicas, al igual que su paso por la escuela de La Lonja, dirigida por el maestro Agapit Vallmitjana i Barbany. Gargallo siempre fue consciente de la sólida base que a su estilo personal proporcionaron esos años de aprendizaje académico. De hecho, aunque su investigación estilística y técnica fue permanente en toda su trayectoria profesional, nunca tuvo un comportamiento equiparable al de los vanguardistas al uso. Investiga y transgrede de forma constante, con la idea de avanzar y de acumular experiencia asimilada, no de destruir un vocabulario tras otro.


Urano

(*)

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