Las Moradas de Eros. 4

por Rafael Lobarte.

Cronista


Las Moradas de Eros 4


Epitalamio

¡Que entre en mi lecho, amor,
que ya me desespero!

Furtivamente traiga
un rubio haz de espigas.

¡Encienda con su boca
el gusto de mi boca
y avive con sus manos
la llaga del deseo!

Desnudos, tú y yo,
al fin estamos juntos
con los labios sedientos
y el pecho palpitante.

¡Libremos pues ahora
la más dulce batalla
y en un infierno ardamos
de luz y paraíso!

© 2006 Rafael Lobarte

Venus y Marte


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