Ostraka 1

Ostraka - 1


Ostraka

Goya


Tampoco en esta Francia en la que me refugio
oigo otra cosa que mi sueño muerto.
La razón, que me habría de librar
de la absurda ceguera de mi patria,
tan sólo se ha quedado en otro absurdo
que nada más merece respuesta de fantasmas:
la amarga hiel del arte que supuro.


Absurdo de monarcas impotentes
que nada saben de otra libertad
sino la suya,
y de un pueblo ignorante
que sólo sabe el nombre de la suya.


Silencio de mis nervios destrozados,
mi perdida ilusión se ha convertido
en un mundo de brujas y aquelarres;
disparates sobre una soledad;
la negrura del odio en medio de un vacío desolado
en que restalla el gesto de la muerte


Algo hay en mi alma transido de silencio:
una tensión embravecida
que a veces se desata como el viento.
Es nada más la huella de un instante,
una sombra con deje de amargura.


Malhaya tanta fe como he guardado.
Malhaya la esperanza que he alentado
como sierpe letal bajo mi ropa.
Hoy, a punto de andar el último recodo
que lleva al más allá,
he dejado ilusión y desencanto
como un fanal de auroras
en un mundo por fin con esperanza.


Bordeaux, tierra ajena que recibes
mi último gesto de derrota.
Quiera el mudo silencio que me espera
traerme al fin el límpido cristal
de un sueño hecho realidad
como un canto gestado en la distancia.
Vuestros labios, amigos, ya se ahuyentan
como el ala del murciélago en la noche.
Desterrado me voy, mas no vencido.
Cada cuadro que os dejo
es un bramido de victoria
que acrecienta su eco tras mi tumba.

© 2007 Fotografía Jesús Chueca

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©2007 El Cronista de la red

Versión 15.0- Septiembre 2007