Berna Wang La mirada oblicua poesia 4

Cronista

La mirada oblicua - Berna Wang - 4


Auroa Boreal, Berna Wang, La mirada oblicua

Me seco el sudor, guardo
el sable y me quito
el casco teñido de sangre.

Abro despacio la puerta de mi casa.

En la oscuridad oigo
el sonido metálico de otro sable
que se alza sobre mi cabeza.

La noche es una puerta
de dos filos

© 2009 Texto (perteneciente al libro La mirada oblicua) Berna Wang

La mirada oblicua
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Versión 18.0- Enero 2009