La mirada oblicua 6

Cronista

La mirada oblicua - Berna Wang - 6


Auroa Boreal, Berna Wang, La mirada oblicua

Hasta que no tenemos una conversación de cierto tipo
-digamos de un tipo diferente a los saludos rituales
y alguna pregunta educadísima
que, por supuesto, no espera respuesta-,

hasta que no estamos con alguien que nos escucha con atención
-que no huye de nosotros ocultándose entre
todos esos lugares comunes, por ejemplo-

no descubrimos lo solos
que habíamos estado sin saberlo.

Hasta que no oímos esa música que nos conmueve
-digamos a ritmo de vals, una voz blanca
de inverosímil dulzura
y esos acordes anhelantes de séptima-,

hasta que no vemos esa película
-de amores desgraciados y tristes
y un final que es como una puñalada, por ejemplo-

no descubrimos todas las lágrimas
que teníamos guardadas sin saberlo.

Es mejor no esperar nada:
que la decepción no reabra las heridas
que teníamos sin curar del todo sin saberlo.

© 2009 Texto (perteneciente al libro La mirada oblicua)Berna Wang

La mirada oblicua
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Versión 18.0- Enero 2009