Mula de Carga. Raúl García Pablo Lorente

Libros en ARagón Cronista

  "Mula de carga" Raúl García, 4 de Agosto, 2008..

     Mula de carga (4 de agosto, Logroño, 2008) es el segundo libro de Raúl García tras la publicación del poemario: Hace tanto frío en Alaska (Eclipsados, 2006). La nueva publicación de García aparece en la colección Planeta Clandestino de la editorial logroñesa. Tiene la publicación forma de plaquette, 23 páginas que conforman un producto cultural muy atractivo al ir los ejemplares firmados y numerados a mano por el autor, la tirada es de 300 ejemplares.

     El título de la obra nos hace pensar en la condición de vida de estos animales de otros tiempos, que la tecnología ha convertido en simpático icono en nuestro ordenador. Sea como fuere, los escritos que conforman esta obra son relatos sobre la naturaleza humana, la esencia de un ser humano doliente, que sufre bajo el peso de la existencia, y que es interpelado una y otra vez por una misteriosa voz: "Para la imagen. Mírate. Corriendo como alma que lleva el diablo, cual Vaquilla tras un palo mal dado".

     Es frecuente en los textos, el uso de una segunda persona de singular que se dirige a los personajes. Nunca se establece un diálogo porque la voz que dirige el texto se sitúa siempre por encima moralmente. Ese tú, queda deslavazado, del todo impersonalizado, por lo que podríamos pensar que se establece un monólogo constante entre la voz de la conciencia y el personaje de las situaciones.

     Este personaje, vive y fundamentalmente sufre situaciones imprecisas, seguramente la misma vida. A veces hay esperanza: "Humano soy y tropiezo y cojeo constantemente con unos zapatos que siempre me vienen grandes, tropiezo y vuelvo a tropezar, en las mismas piedras y en otras nuevas (…) Me levanto, siempre me levanto. Recuérdalo." Pero las más de las veces, gobierna los escritos la certeza de la repetición de un destino adverso: "Pero tranquilo, que después de una tormenta viene otra peor y como siempre la pregunta que te harás será: ¿podré soportarlo?".

     La duda entre las dos tendencias, la esperanza y el temor a la oscuridad, es constante en la obra. Por ejemplo, el escrito "Maniobra loco Iván" (el segundo, pues el título se repite en la obra) contrasta con el relato titulado "Ajuste de cuentas", donde se recalca la idea de que "tus faltas están escritas en piedra, en mármol, en las paredes…"

     Pablo Lorente

Inicio

Ir a portada Cronista

©2009 El Cronista de la red

Versión 18.0- Enero 2009