El problema es que la revolución, al día siguiente, empieza a engullirse a sí misma. La revolución es un "no" a una situación determinada. Puede ser pacífica, armada... ¡yo qué se! Gandhi logró prácticamente derrumbar al Imperio Británico con la resistencia pacífica. Yo creo que eso no sería fácil hoy. Si pasara ahora, les aseguro que el Imperio Británico seguiría ahí intacto. El tiempo de la revolución se acabó. Eso no quiere decir que no vuelva, pero no es el tiempo de la revolución. La revolución, en muchos casos, se limitaba a quitar un gobierno y poner otro. Pero luego el poder se desplazó a otra parte del mundo, a la economía, y a la economía multinacional. Se puede derrumbar un gobierno, pero no se puede derrumbar una multinacional. ¿Alguien cree que se puede hacer una revolución contra Coca Cola, contra Mitsubishi, contra GM o contra Telefónica? Aquí mañana puede ganar el Partido Socialista y cambiar el gobierno del PP. Eso es lo normal. Pero los ciudadanos no tienen ninguna capacidad de cambiar a la administración de Telefónica, porque el poder económico no es democrático. ¿Alguna vez una multinacional se presentó diciendo: -"Aquí estan mis propuestas sociales"? No. Los gobiernos no son más que decorados. Norman Mailer dijo en una entrevista: -"Clinton será el último presidente de EEUU porque a partir de ahora las corporaciones ya no necesitan intermediarios políticos". Esta es la situación real.