Ezra Pound.

Los Cantares. Presentacion.

Cronista

Los Cantares comprendidos entre el VIII y el XI giran en torno a la figura histórica de Segismundo Malatesta (1417-68), señor de Rímini, uno de los pequeños estados en que aparecía fragmentada la península italiana durante el Renacimiento. Pound veía reunidos en este personaje todas los elementos propios de lo que, según su particular criterio, podría ser considerado un perfecto hombre de acción; en él confluían armoniosamente el notable estadista, el guerrero y el mecenas de las artes. El telón de fondo del cantar IX lo constituye la enumeración, más que narración, de diversos hechos políticos o naturales de la época, tales como una grave inundación o los innumerables conflictos entre los pequeños estados italianos entre sí por alcanzar una cierta hegemonía. De ahí la rivalidad existente entre Malatesta y los otros grandes prohombres del periodo -Alessandro o Francesco Sforza (Duque de Milán y principal antagonista de Segismundo al que Pound caracteriza por su falta de escrúpulos), Federico de Urbino y el rey de Aragón (Alfonso V cuya soberanía incluía el reino de Nápoles) -, o asimismo las diversas alianzas de nuestro héroe con Florencia, la república veneciana o Siena. Sobre este fondo pues, de carácter eminentemente épico también aparece reflejada en el cantar que nos ocupa la actividad arquitectónica y artística del señor de Rímini. Dentro de ésta cabe destacar la remodelación de la iglesia de San Francisco o “tempio” malatestiano (especie de templo “pagano” con motivo de cuya decoración se produjo el robo de mármol en la iglesia de San Apolinar en Rávena del que se habla en este canto), y la Roca, una especie de ciudadela fortificada; construcciones en las que intervinieron grandes artistas de su tiempo como por ejemplo el arquitecto Alberti o el pintor Piero de la Francesca. Tampoco podían faltar en el bosquejo de este singular personaje sus relaciones más íntimas y personales, que Pound nos comunica sirviéndose de la transcripción de fragmentos de la correspondencia que Malatesta mantenía con familiares y sirvientes. En resumen, da la impresión de que en este Cantar, como en otros muchos, Pound estuviera entresacando y traduciendo al mismo tiempo, de una crónica italiana de la época los datos que le parecieran más significativos para dar una idea viva de su personaje al que intenta revestir, mediante su peculiar técnica poética, del halo adecuado al héroe de una epopeya clásica.

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