Torre de San Martín

Mudejar en Teruel capital.

Cronista

Torre de San Martín

Según la Relación de los Jueces de Teruel, fue erigida durante la judicatura de don Juan de Valacroche, entre los años 1315 y 1316.

Está adosada a la Iglesia de San Martín, de donde toma su nombre; es de planta cuadrada y presenta en la parte inferior un gran arco apuntado para dejar pasar la calle. Estas son, sin embargo, todas las similitudes existentes con las otras torres de la Catedral y la de San Pedro, porque su disposición interna es totalmente diferente.

En efecto, la Torre de San Martín de Teruel es como la Giralda de Sevilla en su interior, ya que sigue la misma estructura del alminar almohade. Esto significa que está formada por dos torres, una envolviendo a la otra, con las escaleras entre ambas, mientras que la torre interior queda dividida a lo alto en estancias superpuestas, hasta alcanzar el cuerpo de campanas. En esencia, se trata de un campanario colocado sobre un alminar musulmán. Este cuerpo de campanas también sigue un sistema de tradición islámica, pues se cubre con una bóveda sobre trompas.

Distinta de las otras citadas torres es también la ornamentación de la de San Martín. Por un lado, es en ladrillo resaltado, donde aparecen los grandes paños de tradición almohade, a base de arcos mixtilíneos entrecruzados. Por otro lado, presenta los lazos de cuatro octogonal. En la decoración cerámica, además, se añaden a los elementos anteriores otros nuevos como las cenefas en flecha, las estrellas de ocho puntas, los azulejos en ajedrezado... Y, por si esto fuera poco, se suma ahora el color blanco a los acostumbrados verde y morado de la cerámica, todo construido en un formato más diminuto y ligero, lo que hace al que lo contempla imaginarse un inmenso y vertical tapiz o alfombra colgado de lo alto.

Es la de San Martín una bellísima torre mudéjar que se deja admirar desde la plaza abierta por sus cuatro costados.

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