Cronista

solsticio AZUL

Fue preciso para amarte el olvido,
pues el sol arrastraba su cansancio sin hojas
por las puertas y mesas gastadas de los bares-
tú estabas todavía detrás de las canciones
y apuntaban hogueras al temblor de los cuerpos.
Pero junto a la música apretados
hasta que el mar rozó la playa nuevamente
me  retuviste.
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