|
Innumerables son los habitantes de las aguas, especies animales y vegetales aún desconocidas, y lo mismo ocurre con seres feéricos y legendarios. Las sirenas son, entre ellos, los más conocidos. Les siguen en popularidad las ondinas y las ninfas. Quizás algunos hayan oído hablar de las mujeres-foca, de las hadas lavanderas o de las náyades.
Para los antiguos griegos, las ninfas eran los espíritus elementales del agua. Ellos dieron nombre a todas las razas de ninfas:
- -Oceánidas y Nereidas, para las ninfas marinas, verdaderas antepasadas de las sirenas;
- -Náyades, Creneas y Pegeas, las ninfas de las
fuentes;
- -Potamides, las ninfas de los ríos;
- -Limnades, las de los lagos.
Pero claro, el agua está presente en todo lo que
nos rodea, y los sabios pronto se dieron cuenta de que habitaban ninfas del agua en muchos otros lugares. Y también hubo que buscar nombres para ellas. Al grupo de las ninfas de las aguas las llamaron Efidríades, y luego nombraron Uranias a las ninfas del cielo y Epigeas las de la tierra. Estas últimas se dividían en:
- -Oréades, ninfas de las montañas;
- -Napeas y Auloníades, ninfas de los valles;
- -Melíades, ninfas de los prados;
- -Dríades y Hamadríades, ninfas de los bosques;
- -Corícides, ninfas de las cuevas.
EL ORIGEN DE LAS SIRENAS
Difícil es dilucidar el verdadero origen de las
sirenas. Dejando a un lado a las antiguas sirenas con forma de mujeres-ave, se
dice que la primera mujer-pez conocida fue Atargatis, la diosa de la luna,
protectora de la fecundidad y el amor. Atargatis, perseguida por Mopsos, se
sumergió en el lago Ascalón con su hijo, y se salvó gracias a su cola de pez.
Esta leyenda se confunde con la de la diosa siria Derceto, que también se
arrojó a las aguas del mismo lago, después de matar a uno de sus sacerdotes y
abandonar a la hija de ambos en el desierto. Derceto recibió la cola de pez
como símbolo de su pecado, y su hija, criada por las palomas, se convirtió en
Semíramis, reina de Babilonia.
También puede encontrarse una semejanza con las
sirenas en la diosa Afrodita, hija del semen de Zeus convertido en espuma de
mar, que fue diosa del amor y protectora de los marinos. Su espejo ha sido
heredado por toda la estirpe de sirenas.
Para buena parte de los sabios griegos, sin embargo, las sirenas tienen por padre a Aqueloo, un río personificado en figura de hombre con cola de pez. En cuanto a la madre, la confusión crece: puede ser la diosa de la memoria, o alguna de sus hijas, las musas. Quizá las sirenas sean hijas de la Elocuencia, de la Danza, de laTragedia o de la Música. Hasta podrían ser hijas de Ceto, la ballena.
OCEANIDAS Y NEREIDAS
El dios Océano y su hermana Tetis tuvieron
trescientas hijas, las Oceánidas, que luego se extendieron por todos los mares
y los abismos marinos. Una de ellas, Dóride, fué madre de otras cincuenta
ninfas de agua, las Nereidas, llamadas así en honor a su padre Nereo, de la
raza de los Viejos del Mar, creada también por Océano y Tetis.
Las Nereidas habitan en el Mar Mediterráneo, y
cada una de ellas representa una de las formas de este mar. Por ejemplo, Talía
es la sirena verde, y Glaucea, la azul. Dinamenea simboliza el vaivén de las olas,
y Cimodaré, la calma. Una de las Nereidas, Anfitrite, fue amante de Poseidón y
madre de los Tritones. Las Nereidas protegían a los barcos, y no cantaban para
atraer a los marinos, sino para complacer a su padre. Los antiguos describieron
a las Nereidas con el cuerpo cubierto de escamas y formas de pez. A partir de
aquí, el mito de la Sirena fue creciendo por todo el mundo como las ondas en la
superficie calma del agua...
SIRENAS HISTÓRICAS
Hasta en los mapas del Renacimiento podía leerse
la frase “Hic sunt sirenae”(Aquí están las sirenas) escrita en medio de las
áreas destinadas a los océanos. El hombre que surcó el Atlántico, Cristóbal
Colón, también asegura que él y sus hombres las vieron, aunque no tan bellas
como cuentan las historias. Muchas crónicas de reyes refieren la existencia de
sirenas capturadas, y aún cercanos nuestros días navegantes y exploradores
relatan encuentros con mujeres marinas, como una que apareció en la Antártida
en 1823 u otra en las Bahamas en 1869. La primera tenía los cabellos verdes, la
segunda, azules. Sin ir más lejos, en Liérganes, municipio español, existió un
hombre-pez, y circulan rumores de otro ser de estas características en el río
Ebro.
SIRENAS, CANCIONES Y LEYENDAS
"Encantan a los mortales que se les acercan. ¡Pero
es bien loco el que se detiene para escuchar sus cantos! Nunca volverá a ver a
su mujer ni a sus hijos, pues con sus voces de lirio las sirenas lo encantan,
mientras que la ribera vecina está llena de osamentas blanqueadas y de restos
humanos de carnes corrompidas..." Este texto escrito hace 2.800 años es
probablemente el origen de la más antigua y conocida de las leyendas: las
sirenas que atraen a los marinos con sus voces mágicas, y hacen encallar los
barcos y ahogarse los tripulantes. Homero lo imaginó así, y así nos lo contó en
La Odisea.
Las páginas de muchos otros libros se han nutrido de los seres de las aguas, y las leyendas, como ríos de la memoria de la Humanidad, han permanecido hasta nuestros días. ¿Quién no ha imaginado al rey del mar con su tridente? Si lo deseas, puedes conocer la verdadera leyenda de Poseidón.
|