|
Epílogo
y un par de enlaces
Este texto que acabas de leer procede de un trabajo preparado para la asignatura de Literatura Universal de la Facultad de Periodismo hace casi dos decenas de años. Por aquel entonces, que yo sepa , no había muchos "fans" de Tolkien, aunque sí que había bastantes lectores del Señor de los Anillos. La explosión de la literatura de "espada y brujería" aún no había llegado, y, afortunadamente, los que leímos a Tolkien leíamos después a Mallory, el Beowulf, Sir Gawain, o incluso El Cantar de Roldán, buscando desesperadamente aquellas lecturas que suponíamos "cercanas" a Tolkien.
Lo que se dice de Tom aquí, hay que entenderlo en ese contexto, a la par que pido disculpas por el atrevimiento de publicarlo. Ahora, quizá no dudaría en reconocer como un maia a Tom Bombadil, aunque puede que ya no me importe tanto. También ahora, muchas páginas en Internet ofrecen estupendos artículos sobre la etimología de los nombres élficos o los seres del Silmarillion, pongamos por caso. Los nuevos lectores sí que están de enhorabuena.
Un buen dossier sobre Tom Bombadil se ofrece en la excelente página de la
Universidad de Númenor
, y la traducción de Las Aventuras de Tom Bombadil es la de Ramón Passolas que aparece en
Los Anales de Arda.
© 2002 Chema Gutiérrez Lera.
|