ELFOS. Escritos de Leyenda, Fantasía y Obras Similares


En medio del bullicio del ágora, el filósofo caminaba en silencio, sonriendo. Las voces del mercado se unían a la de los sabios, y éstas a la de los visionarios arengando a sus discípulos. Bajo el brillante sol mediterráneo, el anciano maestro parecía sumido en sus pensamientos. Cuando su aprendiz le preguntó cómo conseguía evadirse del fragor del entorno ciudadano, contestó:

-Es sencillo, vivo dentro de mi propia música interior.

Alrededor de todo, existe un mundo invisible lleno de matices y de significados. Acostumbrados a usar predominantemente tan sólo dos de los muchos canales de comunicación de que dispone la especie humana, abandonamos habitualmente el entorno de los sonidos, los aromas y los sabores. Por eso nunca llegaremos a conocer el bosque como las criaturas hermanas que en él viven, animales y seres fantásticos.

©2002 Gino de la Puente
Ilustración de Gino de la Puente

Pero existe la opción del filósofo, aunque hoy parezca más común el uso de los audífonos conectados al walkman. Podemos recrear un mundo propio allí donde estemos, imaginando nuestras personales melodías y sonidos en función de nuestro estado de ánimo. Nuestro cerebro es capaz de almacenar recuerdos de sonidos, sabores y olores con mucha mayor precisión que imágenes o sensaciones táctiles.

El conocimiento de las reacciones neuronales a los sonidos, por ejemplo, no ha hecho sino empezar. En muchos lugares se están llevando a cabo terapias basadas en la teoría del Doctor Tomatis, según la cual determinadas frecuencias musicales (como por ejemplo en las sinfonías de Mozart) despiertan y estimulan a la vez las conexiones de los dos hemisferios cerebrales, activando neuronas que pudieran estar dañadas en niños con algunas enfermedades o retrasos psicomotrices.

Mediante el uso de otros sentidos y el contacto con otros seres vivos, muchos personas se benefician de la hipoterapia, montados a caballo, otras, del agua y el contacto con los delfines, de la aromaterapia...

Hoy, en E.L.F.O.S., hemos cambiado el tono habitual de esta sección editorial, pero sólo en apariencia, pues, ¿no es lo que os cuento una maravillosa suerte de magia desconocida? ¿No es cierto que aún estamos a tiempo de imaginar nuevos mundos con esperanza de que lleguen a ser?

Chema G Lera

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© copyright 2002 de los autores
© copyright 2002 Chema Gutiérrez Lera
Revista E.L.F.O.S.
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