|
Lenda do Castelo de Alverca (Leyenda del Castillo de Alverca)
En tiempos de la ocupación árabe, cuando Alverca aún se llamaba Alborca, había un rey moro que vivía en el castillo. Ese rey tenía una hija, una bonita princesa mora que estaba enamorada de un soldado. Enterado el rey de los amores de su hija por un subalterno, el rey moro mandó matarlo. El disgusto de la princesa fue tan intenso que acabó muriendo ella también. Desolado y arrepentido, el rey sepultó el cuerpo de la hija y todo su inmenso tesoro en la galería de una mina, que existía bajo el castillo, en la montaña. En otra de las galería encerró la Peste. Pasaron los años. Pasaron los siglos. La leyenda del tesoro es conocida, pero nadie lo busca, porque en las noches de luna llena, si alguien pasa junto al castillo, corre el riesgo de oir llorar a la moura encantada que suplica a los caminantes que no busquen el tesoro, para no correr el riesgo de soltar la Peste que el rey moro encerró junto con ella.
(Alverca)
También en relación con esta leyenda he encontrado versiones semejantes. No obstante, la persona que me la contó por primera vez, me garantizó que una abuela suya llegó a ver a la moura en la colina del castillo, llorando. Es natural que las personas de cada provincia defiendan las leyendas como si fueran originalmente suyas, lo que, naturalmente, es muy difícil de confirmar.
|