En el antiguo condado de Ribagorza, uno de los originarios en la formación de la Corona de Aragón,
se levantó la catedral románica de Roda de Isábena (siglos XI-XII).
Situada en el valle del río Isábena (en los límites de la actual Cataluña) la población de Roda
está en un promontorio que domina el acceso al Valle, denotando su función defensiva, y afincándose
sobre un territorio prepirenaico de adusta belleza.
Llama la atención del visitante que un núcleo urbano tan pequeño pueda albergar una sede episcopal
de tal importancia en su época y de tanto interés artístico e histórico en la actualidad.
Solo teniendo en cuenta el contexto histórico del siglo X, formación de núcleos de resistencia al
Islam en la zona pirenaica, podemos entender el por qué de la catedral.
La catedral tiene tres naves con tres tramos, presbiterio elevado sobre una cripta y tres ábsides.
La mano de los canteros lombardos todavía es perceptible en los ábsides que quedan de la primitiva
obra del XI. Deben destacarse las pinturas de estilo románico que cubren los muros de la Capilla de
la Enfermería y los de la vieja cripta dedicada a San valero. Además tiene un interesante claustro
realizado en el siglo XII.
Desde esta localidad se pueden realizar excursiones a los valles próximos de
Biescas de Bardagi y del Ventanillo.