La primera división que puede hacerse de los escudos de armas consiste en distinguir
dos clases de ellos: simples y compuestos. Los primeros se dividen a su
vez en escudos de familia, de dignidad y de comunidad, según que estén vinculados
a una familia por herencia, o a un cargo o dignidad personal, o a una sociedad o municipio, etc.
Los compuestos se forman por agregación de simples, lo cual sucede: por alianza
de familias nobles, cuando por razones de parentesco toma una los blasones de las otras,
añadiéndolos a los suyos y formando lo que se llama pendón genealógico; por concesión
de un Soberano, que autoriza el uso de sus armas en determinadas condiciones; por superioridad,
cuando un noble que ya tiene escudo se ve ascendido a una dignidad que también lo posee, etc.
Elementos del escudo
Hay que distinguir en todo escudo los elementos principales de los accesorios: estos últimos,
que pueden variar y que no siempre acompañan al escudo, se reducen a los adornos exteriores.
Los elementos principales, que constituyen lo esencial del blasón, se agrupan y se enumeran
del siguiente modo: el contorno o forma exterior, el campo o área, las divisiones
del campo, el esmalte (color y metal y las figuras, con sus diferentes clases
de piezas heráldicas y figuras físicas.
Escudo gótico
Escudo en losanje
Atendiendo al contorno, puede ser el escudo: redondo, ovalado, gótico o apuntado, en losanje o
losanjeado, redondeado (por la parte inferior), aguzado o acaudado (terminado en forma de quilla) en
forma de peto, etc.
El redondeado se dice español por haber sido el predilecto de los españoles en el siglo XVI;
el aguzado se llama francés por haberlo así adoptado los franceses en dicho siglo: hoy es el
dominante.
Mayo mojado, del barbecho hace prado. Busca el medio de todo, y tendras buen acomodo. La bellota que no se ve en mayo, no se ve en todo el año.
Nada nos pertenece en propiedad más que nuestros propios sueños. Nietzche
La información no estará completa sin un paseo por sus tres provincias:
Zaragoza,
Teruel
y Huesca y sus
variadas Comarcas,
con parada en alguno de sus espectaculares paisajes como el valle pirenaico de
Ordesa
o el Moncayo
o por oposición en el valle el Ebro.